Lorca, 70 km al sudoeste de Murcia, es un potente polo de distribución y servicios, en el que la logística, en todas sus variantes, tiene hoy un papel fundamental gracias a la importante conexión con su sector hortofrutícola. En esta localidad se encuentra la sede de DFSK Ibérica.

La firma, además de importar para España y Portugal SUV como los 580, el F5 o el recientemente presentado Seres 3, un compacto eléctrico, también apuesta por los vehículos industriales como eje vertebrador de un creciente negocio.

Las transformaciones pueden convertir al K01He en un vehículo para la recogida de residuos sólidos urbanos, entre otras muchas tareas.
Las transformaciones pueden convertir al K01He en un vehículo para la recogida de residuos sólidos urbanos, entre otras muchas tareas.

Modelos como la Serie D, de 3,5 toneladas con capacidad para hasta 1.800 kilos de carga útil junto a otros como los de la Serie C, con cabina simple o doble -C31 o C32, respectivamente, en nomenclatura de la marca-, con cajas de 2,9 o 2,3 m de largo y la posibilidad de transportar hasta 1.300 kilos, forman parte del catálogo de DFSK Ibérica de este tipo de vehículos que, fundamentalmente, están orientados hacia el sector servicios.

Entre estos modelos de uso esencialmente profesional también se encuentran los K01H, que si aunque están disponibles con motores de gasolina y la posibilidad opcional de admitir el uso de gas licuado de petróleo (GLP), tienen la peculiaridad de que pueden ser eléctricos, para lo cual son transformados por DFSK Ibérica en sus instalaciones lorquinas.

Un traje a la medida

Son vehículos de 4,28 m de largo, altos y estrechos -cuya cabina tiene 1,81 y 1,56 m respectivamente- aptos para transportar a dos ocupantes y a sus espaldas, pueden disponer de una caja abierta de 2,24 m de largo lista para llevar desde 850 a 1.000 kilos o hasta 5 m3 de carga.

No obstante, DFSK Ibérica también procede a la transformación de ésta, en colaboración con diferentes empresas, para disponer en ella de un traje a medida para cada cliente: DFSK es homologado como fabricante de segunda fase. Así le es posible ofrecer hasta 30 combinaciones distintas y con tareas tan diferentes entre sí como las que realiza una grúa autocargante o un furgón frigorífico, pasando por el traslado de residuos, distribución de butano, etc.

Así nace un vehículo eléctrico

Visitamos del proceso de transformación del K01H hacia K01He de la mano de Domingo Giner, director gerente de DFSK Ibérica, quien nos guía a través de las distintas fases del mismo.

El desmontaje de la caja es el paso previo para la instalación del nuevo eje trasero que ya incorpora motor y caja de reducción..
El desmontaje de la caja es el paso previo para la instalación del nuevo eje trasero que ya incorpora motor y caja de reducción..

Cuando estos pequeños industriales llegan a las instalaciones de la firma lo hacen con cabina, caja y ejes, pero desprovistos de motor o transmisión -originalmente, un 1.2 de gasolina de 84 CV y una caja manual de cinco velocidades que entrega la fuerza del motor a través de un árbol de transmisión al eje trasero-, procedentes de la factoría china donde se ensamblan.

El primer paso supone el reemplazo del eje trasero que originalmente traen por uno que ya incorpora la primera pieza del kit de electrificación desarrollado por DFSK Ibérica en colaboración con la Universidad de Cartagena: un motor síncrono de corriente alterna cuya potencia puede ser de 10 o 15 kW y, por tanto, de 14 o 20 CV, junto al que se integra la caja de reducción.

La potencia del motor se adapta a las necesidades concretas de cada cliente.
La potencia del motor se adapta a las necesidades concretas de cada cliente.

Según las necesidades de la carga a la que se destine -o la transformación que incorpore- las ballestas traseras también son reforzadas incorporando un mayor número de hojas, al igual que los frenos o neumáticos, que de serie son unos 165/80 R13.

El siguiente paso en la electrificación es la incorporación bajo la caja del módulo de control, que ya llega configurado; teniendo en cuenta que la estructura que contiene las baterías de litio -y que son ensambladas en un proceso paralelo en un taller aledaño a la cadena de transformación- se sitúa bajo la cabina, en un siguiente paso, ocupando el hueco que sirve de superficie de apoyo a los dos asientos.

El ensamblaje de las baterías en su estructura se realiza en un taller adyacente a la cadena de transformación..
El ensamblaje de las baterías en su estructura se realiza en un taller adyacente a la cadena de transformación..

Estas baterías son de fosfato de litio y hierro (LiFePo4) que, si bien ofrecen un voltaje o menos capacidad que las de óxido de litio, son más duraderas, con más ciclos acreditados: hasta más de 1.500 nos dice Domingo Giner. Como anécdota, el director de DFSK nos cuenta que los primeros desarrollos de estos kit instalados por la firma partían de baterías originalmente desarrolladas para la aplicación habitual de las de LiFePo4: el almacenamiento estacionario.

Las baterías son alojadas bajo la estructura de los dos asientos delanteros.
Las baterías son alojadas bajo la estructura de los dos asientos delanteros.

Hoy las reciben de China por vía marítima o aérea -en función de la necesidad de reponer su stock- y las integradas en el K01He ofrecen una capacidad de 16 o 21,5 kWh. Estas -el voltaje es de 76,8 v y la intensidad de 280 Ah- pesan un total de 195 kg, de modo que su ubicación permite repartir casi 1.100 kilos por igual en cada eje.

Adaptados a la ciudad

Con esas baterías la autonomía del K01He es de 120 km, pues estos vehículos son concebidos para aportar alcance antes que prestación. De hecho, la velocidad máxima está en consonancia con la que requiere un uso eminentemente centrado en zonas urbanas: 65 km/h.

El conector de carga está situado en un lugar muy accesible, junto a la puerta del acompañante.
El conector de carga está situado en un lugar muy accesible, junto a la puerta del acompañante.

El proceso de carga se realiza con corriente alterna, con una potencia de 3,5 kW y a través de un conector Cetac -o Mennekes, según decida el cliente- ya que éste permite fácilmente la utilización de enchufes Schuko, así el cliente final no necesitará instalar una infraestructura de recarga costosa, pudiendo servirse de cualquier tipo de tomas eléctricas, incluso domésticas con hasta 16 A. Usando la potencia máxima disponible, el proceso de carga de una batería vacía se resuelve en un máximo de 4 horas.

El K01He tiene la opción de incorporar un sistema de aire acondicionado, similar al de cualquier coche con motor de combustión, además incorpora de serie dirección asistida o un equipo de sonido con una pantalla de gran tamaño en el salpicadero.

Los K01He pueden contar con aire acondicionado si el cliente así lo demanda. En su sencillo salpicadero llama la atención la pantalla del equipo de sonido que incluye Bluetooth..
Los K01He pueden contar con aire acondicionado si el cliente así lo desea. En su sencillo salpicadero llama la atención la pantalla del equipo de sonido que incluye Bluetooth..

Todo fácil

De manejo muy sencillo, una rueda giratoria situada entre los dos asientos permite elegir entre marcha hacia adelante, marcha atrás o punto muerto. Sin carga, se mueve con agilidad para la potencia disponible, si bien cuesta unos metros adaptarse al tacto del acelerador, debido a que la primera parte de su recorrido no supone una respuesta inmediata del motor, algo que sí ocurre al incrementar la presión. En pendiente no le cuesta reiniciar la marcha, y en los descensos el motor permite olvidarse del pedal del freno, ya que bloquea de manera intermitente el giro de las ruedas.

Con esta rueda situada entre los dos asientos se selecciona la marcha hacia adelante, punto muerto o retroceso. Muy a mano también queda un desconector de emergencia para la batería.
Con esta rueda situada entre los dos asientos se selecciona la marcha hacia adelante, punto muerto o retroceso. Muy a mano también queda un desconector de emergencia para la batería.

Da la impresión tanto de robustez como de silencio de marcha, mientras que en la cabina no se tiene sensación de estrechez aún con dos ocupantes a bordo.

DFSK Ibérica tiene la capacidad industrial de ensamblar entre 350 y 400 unidades al año de K01He, aunque en dos años espera poder alcanzar las 1.500, lo que le permitirá satisfacer así las necesidades de una demanda que irá a más por parte de corporaciones municipales, empresas de servicios o distribución y autónomos que, con vehículos de pequeño tonelaje y tamaño como éstos, desarrollen sus tareas en entornos definidos como de “bajas emisiones”.

El KH01e es un valioso aliado para moverse en áreas donde es necesario hacerlo sin emisiones ni ruido proporcionando múltiples servicios dada su adaptabilidad.
El KH01e es un valioso aliado para moverse en áreas donde es necesario hacerlo sin emisiones ni ruido proporcionando múltiples servicios dada su adaptabilidad.

Fuente a la noticia original: diariodesevilla.es